Mitos y hechos sobre la fertilidad: ¿En qué puedes confiar realmente?

Mitos y hechos sobre la fertilidad: ¿En qué puedes confiar realmente?

La fertilidad es un tema rodeado de esperanza, dudas y, sobre todo, muchos mitos. En España, donde la edad media para tener el primer hijo ha aumentado en las últimas décadas, cada vez más parejas se enfrentan a preguntas y consejos contradictorios sobre cómo y cuándo es más fácil concebir. En este artículo analizamos algunas de las creencias más comunes y aclaramos qué dice realmente la ciencia.
Mito 1: Puedes quedarte embarazada en cualquier momento del ciclo
Una de las ideas más extendidas es que una mujer puede quedarse embarazada cualquier día de su ciclo menstrual. En realidad, la fertilidad se concentra en un periodo muy concreto: los días cercanos a la ovulación, que suele producirse unos 14 días antes de la siguiente menstruación.
El óvulo solo puede ser fecundado durante unas 24 horas, aunque los espermatozoides pueden sobrevivir en el cuerpo femenino hasta cinco días. Por eso, mantener relaciones sexuales en los días previos a la ovulación también puede dar lugar a un embarazo. Conocer el propio ciclo o utilizar test de ovulación puede ser útil para quienes están intentando concebir.
Mito 2: La edad solo importa en las mujeres
Es cierto que la fertilidad femenina disminuye notablemente a partir de los 35 años, pero la edad del hombre también influye. Con el paso del tiempo, la calidad del esperma puede reducirse y aumenta el riesgo de alteraciones genéticas. Esto puede afectar tanto a la probabilidad de embarazo como a la salud del futuro bebé.
Aunque los hombres pueden tener hijos a edades avanzadas, los estudios muestran que las tasas de éxito son mayores cuando ambos miembros de la pareja tienen menos de 35 años. No significa que sea imposible después, pero puede requerir más tiempo o apoyo médico.
Mito 3: El estrés impide quedarse embarazada
El estrés se menciona a menudo como causa de infertilidad. Si bien el estrés crónico y severo puede alterar el equilibrio hormonal y afectar a la ovulación, no hay pruebas sólidas de que el estrés cotidiano impida el embarazo.
Sin embargo, el bienestar emocional sí influye de forma indirecta. Dormir mal, tener menos energía o sufrir tensiones en la pareja puede dificultar el proceso. Por eso, encontrar formas de reducir el estrés —como practicar ejercicio, meditación o acudir a terapia— puede ser beneficioso tanto física como emocionalmente.
Mito 4: Es mejor quedarse tumbada con las piernas en alto después del sexo
Este consejo tradicional no tiene base científica. Los espermatozoides comienzan su recorrido hacia el útero en cuestión de minutos, y la posición del cuerpo después del coito no cambia las probabilidades de fecundación.
Lo realmente importante es mantener relaciones durante los días fértiles. Si quedarse tumbada un rato resulta cómodo, no hay problema, pero no es una condición necesaria para lograr el embarazo.
Mito 5: Llevar una vida sana garantiza la fertilidad
Una alimentación equilibrada, ejercicio regular y evitar el tabaco y el exceso de alcohol son hábitos que favorecen la fertilidad, pero no la garantizan. Factores como la edad, la genética o ciertas enfermedades también influyen.
En las mujeres, tanto el bajo peso como el sobrepeso pueden alterar la ovulación. En los hombres, el tabaco, el alcohol o el calor excesivo en la zona genital pueden reducir la calidad del esperma. Adoptar un estilo de vida saludable mejora las probabilidades, pero no elimina todos los límites biológicos.
Mito 6: Si no te quedas embarazada en unos meses, hay un problema
Incluso en parejas sanas y jóvenes, la probabilidad de embarazo en cada ciclo es de alrededor del 20–25 %. Es normal que el proceso lleve varios meses. La mayoría de las parejas logran el embarazo en el primer año de intentarlo.
Los especialistas recomiendan acudir a un médico si no se consigue después de 12 meses de relaciones regulares sin protección, o tras seis meses si la mujer tiene más de 35 años. Una evaluación médica puede identificar posibles causas y orientar sobre los tratamientos más adecuados.
Mito 7: Los tratamientos de fertilidad siempre funcionan
Las técnicas de reproducción asistida, como la fecundación in vitro (FIV), han ayudado a miles de parejas en España, pero no garantizan el éxito. Las tasas de embarazo dependen de la edad, la causa de la infertilidad y el tipo de tratamiento. En mujeres menores de 35 años, la probabilidad de embarazo por ciclo de FIV ronda el 30–40 %, y disminuye con la edad.
Por eso es importante tener expectativas realistas y recibir asesoramiento médico personalizado. A veces se necesitan varios intentos, y combinar el tratamiento con hábitos saludables puede mejorar los resultados.
Aprender a distinguir entre mito y realidad
La fertilidad es un proceso complejo en el que intervienen la biología, el estilo de vida y las emociones. Los mitos surgen porque buscamos explicaciones y control en un tema que a menudo se siente incierto. La mejor estrategia es informarse a través de fuentes fiables, hablar abiertamente con los profesionales de la salud y recordar que cada historia es única.
Conocer la diferencia entre mito y realidad no garantiza un embarazo inmediato, pero sí ayuda a tomar decisiones más informadas, reducir la ansiedad y afrontar el camino con mayor serenidad.










